ORACIÓN DE RENOVACIÓN DE NUESTRA CONSAGRACIÓN A LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

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ORACIÓN DE RENOVACIÓN DE NUESTRA CONSAGRACIÓN A LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

Encomendemos de nuevo a nuestro país y a nosotros mismos a la protección de la Santísima Virgen: Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, fruto preciado del amor redentor de Dios que cantas la misericordia del Padre y nos acompañas con amor de madre.

En este tiempo de pandemia acudimos a ti, que eres para nosotros signo seguro de esperanza y de consuelo. Hoy renovamos la consagración y entrega que realizaron quienes nos precedieron.

De modo especial te encomendamos a los más necesitados de tu protección maternal.

María, Salud de los enfermos, signo de salud, de curación y de esperanza divina para los enfermos, te encomendamos a todos los que están contagiados del coronavirus.

María, Madre de la Consolación, que consuelas con amor maternal a quienes recurren a ti, te encomendamos a todos los que han perdido a seres queridos en la pandemia.

María, Auxilio de los cristianos, que vienes en nuestra ayuda en toda prueba, encomendamos a tu protección amorosa a todos los que cuidan de otros.

María, Reina y Madre de Misericordia, que acoges a todos los que recurren a tu auxilio en su angustia, te encomendamos a todos los que están sufriendo de alguna manera a causa de la pandemia.

María, Trono de la Sabiduría, admirablemente iluminada por el esplendor de la verdad, te encomendamos a todos los que trabajan para encontrar un remedio para esta pandemia.

María, Madre del Buen Consejo, que te entregaste de todo corazón al plan de Dios para la renovación de todas las cosas en Cristo, te encomendamos a todos los líderes y legisladores.

Acepta con bondad maternal, el acto de consagración que hoy hacemos confiadamente, y haznos instrumentos de tu Hijo para la curación y salvación de nuestra nación y del mundo.

María, Madre de la Iglesia, coronada como reina a la diestra de tu Hijo, rogamos tu intercesión por las necesidades de nuestra nación: que todo deseo de bien quede bendecido y fortalecido, la fe reavivada y alimentada, la esperanza sostenida e iluminada, la caridad suscitada y animada. Y guíanos a todos por el camino de la santidad.

María, Madre nuestra, atrae a todos bajo tu protección, y encomiéndalos a tu amado Hijo, Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Recurso Completo:  Sigue este Enlace

Fuente: United States Conference of Catholic Bishops, Recursos para La Consagración.